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Rock & Roll Nerver Dies – El Rock Nunca Muere

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Aqui tenemos una Track/Pista de Rock & Roll, con su bateria acustica su bajo y sus guitarras, si quieres te puedes poner a cantar.

Una Cancion con el mas estilo del Rock and Roll, imita perfectamente aquellos tiempos donde las guitarras eran la Estrella del Escenario.

Descripción

Hace mucho tiempo, en una época donde la música era más que un arte, era una fuente de magia y poder, vivía un legendario guitarrista de «Rock & Roll» conocido como «Jhony Guitar». Este hombre enigmático y apasionado no tenía ningún conocimiento formal de las notas que tocaba en su guitarra, pero poseía una agudeza auditiva extraordinaria que lo conectaba directamente con las emociones y los deseos de quienes lo escuchaban.

Jhony Guitar era un ser errante, vagando de ciudad en ciudad, llevando consigo su vieja guitarra desgastada y un aura de misterio. Los rumores sobre sus habilidades mágicas se extendían como el viento entre las montañas y los valles. La leyenda decía que sus dedos se movían sobre las cuerdas como mariposas danzantes, y de ellas brotaban escalas que ascendían a las alturas más elevadas, incluso más allá de lo que los mortales podían imaginar. Los acordes que tocaba resonaban en los corazones de quienes lo escuchaban, llevándolos a un estado de éxtasis y transcendencia.

La gente viajaba de lejos para escuchar a Jhony Guitar tocar en las plazas y calles de las ciudades. Su música tenía el poder de sanar heridas emocionales, despertar pasiones olvidadas y llenar los corazones de alegría y esperanza. Se decía que cuando tocaba, el tiempo mismo se detenía, y el universo entero se inclinaba ante su virtuosismo.

Cuenta la leyenda que una noche, bajo el resplandor de una luna llena, Jhony Guitar subió a lo alto de una montaña sagrada. Allí, rodeado por las estrellas y los susurros del viento, comenzó a tocar una melodía tan hermosa y poderosa que parecía que los mismos dioses descendían a escucharlo. Las notas fluían de su guitarra como ríos de luz, tejiendo un puente entre el mundo humano y el divino.

Mientras tocaba, Jhony Guitar cerró los ojos y se dejó llevar por la música. Sintió que su ser se elevaba, fundiéndose con las notas y las escalas que emanaban de su guitarra. Las sensaciones de placer, bienestar, realización y satisfacción lo invadieron como un torrente de energía cósmica. Su mente y su corazón se sincronizaron en una danza celestial, y por un momento, él mismo se convirtió en música.

La leyenda afirma que aquel acto de comunión musical resonó a través de los planos de la existencia, dejando una marca eterna en la memoria de todos los que lo presenciaron, aunque solo fuera en espíritu. Desde entonces, el lugar donde Jhony Guitar tocó su melodía divina se convirtió en un sitio de peregrinación para aquellos que buscaban una conexión con lo sublime.

Dicen que, al final de su vida, Jhony Guitar desapareció misteriosamente, dejando solo su guitarra como legado. Se cuenta que, en noches de luna llena, cuando el viento susurra entre las hojas de los árboles y el universo parece estar en sintonía, aún se puede escuchar el eco de su música en lo alto de la montaña sagrada. Los corazones de quienes lo escuchan se llenan de emociones indescriptibles, y por un momento, son transportados al séptimo cielo, donde las notas se convierten en sensaciones de nirvana. La leyenda de «Jhony Guitar» perdura como un recordatorio de que, a veces, la música puede trascender las barreras del conocimiento y llevarnos a lugares donde solo el alma puede llegar.